LA CERTIFICACIîN ORGçNICA. ACTORES Y CONTEXTO EN QUE SE DESARROLLA.

Por: Ernesto de la Rosa Santamar’a*.

 

La certificaci—n org‡nica surge como parte de un proceso relacionado con la globalizaci—n mundial, que en la actualidad es una realidad y abarca, sino a todos los sectores en que se ve envuelta la humanidad, si a la gran mayor’a de ellos.

Las agencias o entidades de certificaci—n tienen la alta responsabilidad de verificar la conformidad de los programas que rigen la producci—n org‡nica en los principales centros de producci—n y consumo. De esta manera, es como se lleva a cabo la verificaci—n de programas privados (p.e. el de la IFOAM-International Federation of Organic Agriculture Movements  y agencias como OCIA Internacional) y otros de car‡cter oficial como son el NOP de USA , EU 834/2007 de Europa, JAS para Jap—n y COR para Canad‡, por citar solo algunos ejemplos.

 

Algunas caracter’sticas generales de los programas org‡nicos son:

a)    pueden ser parecidos pero no iguales;

b)    son cambiantes;

c)     es inspeccionada su conformidad anualmente,

d)    hay intervenci—n de entidades de certificaci—n que llevan a cabo un proceso de verificaci—n de conformidad en forma imparcial, por citar algunos ejemplos.

 

TambiŽn actualmente existen importantes esfuerzos por crear esquemas de verificaci—n, de los principios b‡sicos de la producci—n org‡nica, a travŽs de mŽtodos de certificaci—n participativa; MŽxico y Brasil son ejemplos de ellos.

 

La certificaci—n org‡nica en s’, ha evolucionado siendo ahora un proceso que se ha vuelto m‡s complejo e inclusive, se ha tendido a una estandarizaci—n como parte del sistema de garant’a de calidad al emitirse un certificado, por lo que  comœnmente las agencias han recurrido a sistemas de calidad y confianza como los est‡ndares ISO 65 o inclusive el ISO 19011,  referencia en una parte esencial como lo es el proceso de auditor’a, en el que se verifica la conformidad de cada unos de los requisitos que aplican a una empresa org‡nica y que se relaciona con el programa org‡nico bajo el cual la empresa a certificar ha presentado  su solicitud; tambiŽn hay otras entidades de certificaci—n que recurren a la acreditaci—n de IFOAM en busca de su respaldo en este importante proceso.

En este sentido, el trabajo de profesionales en cada uno de los distintos ‡mbitos, es una necesidad que debe ser garantizada, desde los mismos inspectores org‡nicos independientes (los cuales cumplen la funci—n de ser los cinco sentidos que permitan tomar una decisi—n objetiva y justa en la certificaci—n), hasta los funcionarios que colaboran dentro de una agencia y que determinan la decisi—n de certificaci—n hacia una operaci—n org‡nica. Aqu’ radica la importancia de mantenerse bajo un programa constante de actualizaci—n para cada uno de los involucrados. El sistema requiere profesionales que sean competentes y que den  certeza y confianza a los consumidores de productos org‡nicos, que evidentemente, son la raz—n esencial de todos aquellos que d’a a d’a, contribuyen de alguna manera para llevar alimentos de excelente calidad, que cumplan con los principios b‡sicos y la filosof’a de la producci—n org‡nica:  Los Principios de Salud, Precautorio, Ecol—gico y de Igualdad.

El rol que han jugado la Asociaci—n Internacional de Inspectores Org‡nicos (IOIA), la Sociedad Mexicana de Producci—n Org‡nica AC en MŽxico (SOMEXPRO), as’ como la capacitaci—n integral constante que las Agencias dan a los inspectores independientes y su personal, son herramientas indispensables para obtener homogeneidad en los criterios y juicios emitidos al momento de elaborar y calificar un informe, que es un eslab—n esencial en el otorgamiento de un certificado org‡nico, el cual reconoce la conformidad  con respecto a las normas internacionales bajo las cuales se solicita la certificaci—n.

Para los detractores de la agricultora org‡nica y sus innegables beneficios para la humanidad, debe ser dif’cil concebir la posibilidad de producir en forma m‡s respetuosa en un mundo como el nuestro en el que es evidente la existencia de problemas profundos como la pobreza y el  hambre (la cual adem‡s de ser inmoral, responde a causas no solo de producci—n sino de distribuci—n), sin olvidarnos que los recursos para producir son cada vez son menos y la actitud depredadora de los sistemas convencionales de producci—n no pueden seguir m‡s, pues como algunos intelectuales ya lo han referido, el fin de la Òera del hombre del petr—leoÓ ya va llegando a su cl’max, sino es que ya est‡ en plena decadencia,  con el agravante de los efectos directos como el cambo clim‡tico que ya nos afecta a todos.

 

A prop—sito de las recientes declaraciones en un informe de una  entidad europea (Agencia de Est‡ndares Alimentarios (FSA), elaborado por expertos de la London School of Hygiene and Tropical Medicine), que indican que Òlos productos org‡nicos no tienen apenas ventajas nutricionalesÓ, a decir verdad, no hay peor mentira que aquella que se sustenta de manera parcial y tendenciosa. Por fortuna, como producto de la globalizaci—n, existe tambiŽn informaci—n fidedigna de cada uno de los beneficios que se generan al producir alimentos org‡nicos, con fundamento cient’fico que lo respalda; al respecto resulta obligado leer art’culos como Criticism and Frequent Misconceptions about Organic Agriculture: The Counter-Arguments (IFOAM, 2008) que desnuda cada uno de los argumentos contrarios al movimiento org‡nico.

 

La pregunta de  Àa quiŽn beneficia criticar las bondades de un sistema como la producci—n org‡nica? no queda en el aire, porque es muy seguro que hay entidades que se ven afectadas en sus negocios como es la industria de insumos qu’micos no permitidos por el sistema org‡nico (al hacer la formulaci—n y distribuci—n de algunas sustancias t—xicas que inclusive no est‡n aprobadas para su uso ni siquiera en los pa’ses donde existen sus patentes originales), as’ como aquellas empresas que se apropian de los recursos genŽticos,  no solo de un pa’s sino de toda la especie humana, para la  formulaci—n de GMOs, como fuente de jugosos negocios. Todo en nombre de la producci—n de alimentos y la lucha contra el hambre.

 

Para muchos productores org‡nicos, las oportunidades de crecimiento en el sector productivo les ha permitido tener un respiro en su sobrevivencia, porque es bien cierto que no es f‡cil lograrlo, no obstante, s’ han podido mostrar que no es imposible pensar en producir alimentos sanos y amigables al medio ambiente con rentabilidad tanto para los productores como para los consumidores, en tanto que para un productor le permite obtener mejores beneficios econ—micos y el fortalecimiento de cada parte de su unidad de producci—n (recursos suelo, agua, conocimiento, p.e), como para un consumidor al que le permite acceder al derecho, que no debe ser concebido como un privilegio, de  tener  una alimentaci—n sana y org‡nica donde sea una realidad la premisa filos—fica de  Hip—crates de Cos, en la que dice Òque tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimentoÓ.

 

La posibilidad de un mundo distinto es realÉ  el lograrlo est‡ en las acciones que cada uno realiza d’a con d’a.

 

 

* Ernesto de la Rosa Santamar’a es Ingeniero Agr—nomo, inspector independiente. Coordina operaciones de Oregon Tilth Certified Organic en MŽxico. inspectororganico@yahoo.com.mx